Mary Mallon, un verdadero confinamiento de casi 25 años.


Dada nuestra situación actual, y me atrevo a decir nuestra, porque no creo que ya nadie que lea estos artículos que aquí expongo, no se haya visto afectado, en alguna medida, por esta pandemia que nos ha llegado, vamos a hablar de un caso excepcional de confinamiento, el caso de Mary Mallon o como la llamaban por aquel entonces, Mary la Tifoidea.

Mary Mallon, nacida en el año 1869 en la localidad de Cookstown, una pequeña población en el centro de Irlanda, migró como otros tantos a Nueva York en búsqueda de nuevas oportunidades a la temprana edad de 15 años comenzando a trabajar como asistenta.


Pasados los años, Mary fue viendo que el trabajo de cocinera era mucho mejor y más rentable para ella y, hacia el año 1900, consiguió trabajo en el condado de Westchester como cocinera en una casa de un pequeño pueblo llamado Mamaroneck.

En cuestión de semanas, la gente de la casa, contrajo fiebre Tifoidea. Durante 7 años, Mary estuvo trabajando en casas donde la gente enfermaba y algunas incluso morían, momento en el que se buscaba otra casa para seguir trabajando. En el año 1907, un familiar de una de las victimas contrató a George Albert Soper para que investigara a Mary, quien, tras una dura investigación, declaró que Mary, era una portadora asintomática del tifus al descubrir las bacterias en sus heces.


Soper y otros bacteriólogos, declararon que era un peligro, una bomba biológica que difundía la fiebre entre todos, sin ser afectaba. Esto fue suficiente para que las autoridades de Nueva York la arrestaran y pusieran en cuarentena en una solitaria cabaña en los aledaños del Hospital Riverside en North Brother Island, lugar ahora abandonado al que van dedicadas estas coordenadas. 





Pasaron 3 años hasta que un juez puso en libertad a Mary a cambio de no volver a ejercer nunca más como cocinera, ni a manipular los alimentos de nadie.

Mary, se puso a trabajar en una lavandería, pero, bajo el nombre de Mary Brown, siguió ejerciendo como cocinera y enfermando a la gente a su paso, hasta que, en 1915, las autoridades la detuvieron otra vez. Fue nuevamente Soper, quien identificó la letra de la firma de Mary en documentación del Hospital de la Maternidad Sloane de Manhattan, donde trabajaba de incógnito y en el que 25 personas fueron infectadas de fiebre tifoidea y 2 fallecieron.

Este motivo fue detonante para que Mary fuera nuevamente puesta en cuarentena, en la misma cabaña, pero esta vez, para el resto de su vida.

Vivió en esa cabaña durante 23 años hasta su muerte por un infarto a la edad de 69 años el 11 de noviembre de 1938.


Increíble, pero estos meses pasados, "todos hemos sido Mary Mallon", por así decirlo...

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